Entre los suelos densos del sector poniente cercano a la Ruta 68 y los depósitos más blandos hacia la Autopista Central en el borde oriente de Lo Prado, la respuesta ante un sismo puede variar drásticamente. En una misma comuna, la amplificación de ondas puede duplicar la aceleración en superficie. Lo vemos a diario en terreno. La microzonificación sísmica no es un trámite genérico. Es la herramienta que define el espectro de diseño correcto para cada sitio específico. En Lo Prado, con una población que supera los 96 mil habitantes, aplicar un perfil de suelo inadecuado implica subestimar o sobrestimar las fuerzas sísmicas. Para caracterizar el subsuelo utilizamos métodos geofísicos como el MASW que permite obtener perfiles de velocidad de onda de corte (Vs30) sin necesidad de perforación invasiva, y lo complementamos con sondajes SPT cuando la norma exige correlacionar la resistencia a la penetración con la rigidez del depósito.
El parámetro Vs30 en Lo Prado define el espectro de diseño. Un error en su medición se traduce en un riesgo estructural no calculado.
