En una ampliación de vivienda social en Avenida San Pablo, el terreno de relleno no densificado empezó a ceder a las pocas semanas del primer vaciado. Lo Prado tiene ese patrón: suelos finos de origen aluvial mezclados con rellenos antrópicos en las zonas más urbanizadas. Ahí el cono de arena no es opcional. Se vuelve la herramienta que certifica si el contratista realmente alcanzó la densidad exigida. Trabajamos con el método NCh 1516 y la NCh1508 como referencia. El procedimiento es directo: excavamos un punto, pesamos el material extraído y medimos el volumen con arena calibrada. En 20 minutos tenemos el dato de densidad seca. Sin muestras alteradas que viajan al laboratorio. Sin demoras en la recepción de obra.
Un metro cúbico mal compactado en Lo Prado puede significar 2 cm de asentamiento diferencial en menos de un año.
