La NCh433.Of1996 modificada en 2012 y la NCh1508 sitúan a Lo Prado en un contexto de alta demanda sísmica. Esta comuna, con una población cercana a los 96.000 habitantes según el Censo 2017, se asienta sobre depósitos aluviales y cenizas volcánicas que pueden perder resistencia durante un sismo. En nuestra experiencia, el análisis de licuefacción de suelos no es un complemento opcional; es una obligación técnica cuando la napa freática está a menos de 10 metros de profundidad. Hemos visto proyectos detenidos por no evaluar este fenómeno a tiempo. Acá aplicamos metodologías simplificadas basadas en Seed e Idriss, correlacionando la resistencia a la penetración con la demanda cíclica esperada. Para caracterizar mejor el perfil, combinamos estos estudios con sondajes SPT que permiten extraer muestras alteradas y medir el N60 directamente en campo, un dato irremplazable para el factor de seguridad.
Un suelo con CSR mayor a 0.35 y N60 menor a 15 en Lo Prado casi siempre requiere mejoramiento antes de cimentar.
