En Lo Prado, la variabilidad de los depósitos piroclásticos de la Formación Pudahuel nos obliga a pensar el grouting como una intervención quirúrgica más que como una receta estándar. Vemos con frecuencia que proyectos sobre terrenos que alternan cenizas volcánicas y lentes de arenas pumíceas requieren un control riguroso de la presión de inyección para no generar levantamientos. Por eso nuestro diseño parte de una campaña de reconocimiento previo, donde complementamos la prospección con calicatas para identificar la estratigrafía somera y con ensayos de permeabilidad in situ para ajustar la reología de la lechada antes de definir el plan de perforación. Trabajamos desde una lógica de adaptación al metro cuadrado, entendiendo que en esta comuna la profundidad del sello de fundación suele coincidir con horizontes de alta porosidad que demandan una inyección de compactación o permeación muy afinada.
El grouting en suelos volcánicos no se estandariza: cada lente de ceniza en Lo Prado demanda una curva presión-volumen distinta para lograr el radio de tratamiento proyectado.
